De tiburón martillo y aletas, mordiendo donde se debe!

Saludos Raza Verde! En vista de la avalancha de información disonante que ha soltado el gobierno, ONGs y periodistas sobre la exportación de aletas de tiburón martillo. Y especialmente porque, en la mayoría de los casos, los costarricenses no conocen de pesca, (desconocimiento de Incopesca como máxima autoridad reguladora de las pesquerías) y no saben sobre la pesca del tiburón, trataré de aclarar algunas dudas.

Antes de empezar:

  • Criticar al gobierno no es ser oposición, es simplemente participar en la construcción de patria como deberíamos hacerlo todos.
  • No pretendo ser experto. En este texto no pretendo saber más que el gobierno ni mucho menos hacer creer que yo podría hacer las cosas mejor que ellos.
  • ¡ESTO NO ES ACERCA DEL ALETEO! El aleteo ciertamente es muy familiar para todos. Llevamos años escuchando sobe la infame práctica de pescar un tiburón, cortarle las aletas y desecharlo vivo al mar para, sucesivamente, vender sus aletas a un hambriento de estatus mercado asiático. Estos tiburones posiblemente no fueron aleteados y si lo hubieran sido, esto va más allá del aleteo. Se trata del manejo de las pesquerías de tiburón. En los último años las poblaciones principales de tiburón han caído un 90% por ende, esto va más allá de si cortamos o no aletas, se trata sobre si pescamos o no tiburones.

El hecho: se autorizó por parte de Incopesca (Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura) y el SINAC (Sistema Nacional de Áreas de Conservación) la exportación de un cargamento de 400 kilos de aletas de tiburón martillo en diciembre y se iba a autorizar otro cargamento de 1200 kilos. Esto comprendería aproximadamente 2000 individuos de tiburón martillo de varias especies.

El enorme problema: hace dos años, Costa Rica convenció al resto del mundo o a gran parte de él que era necesario, ¡POR LA INFORMACIÓN CIENTIFICA EXISTENTE!, incluir al tiburón martillo dentro de la lista de especies del apéndice II de CITES, el cual especifica las regulaciones sobre el COMERCIO INTERNACIONAL de productos derivados de especies en riesgo de extinción. Como ejemplo, el marfil de los elefantes, los huevos de tortuga, las pieles de tigre. Esto por supuesto como una medida para desincentivar el tráfico de estas especies y la presión sobre sus poblaciones. Ahora el problema. Costa Rica violenta la Convención internacional CITES al autorizar la exportación de miles de kilos de tiburón martillo (noten que no digo la pesca, sino la exportación). ¡Mierda qué doble discurso!

El argumento del gobierno para defender la exportación de tiburón martillo: lo que he podido entender de la maraña de diferentes versiones del gobierno es lo siguiente: se autoriza la exportación de tiburón martillo porque 1. Es de interés nacional porque lo usan los pescadores artesanales cuya economía está seriamente afectada, 2. Es tiburón que no viene de pesca para aleteo sino de pesca incidental y 3. se capturó antes de la declaración del tiburón martillo como parte del apéndice II de CITES. Estos argumentos los respalda el SINAC (Nota R-SINAC- DE11 – antes de que le echaran la culpa a Incopesca) confiando en la información científica del Incopesca (que al parecer es mucho mejor que la de decenas de científicos a nivel mundial).

Vayamos uno por uno para poder adentrar en el tema y que usted tome sus propias conclusiones:

  • Los pescadores artesanales y el tiburón martillo

¿Qué es un pescador artesanal? Según la ley de pesca, un pescador artesanal es alguien que se dedica a la pesca de pequeña escala artesanalmente sin mediar el uso de embarcación, en las aguas continentales o en la zona costera, o la pesca practicada a bordo de una embarcación con una autonomía para faenar hasta un máximo de tres millas náuticas del mar territorial costarricense (Ley de Pesca y Acuícultura). Estas embarcaciones típicamente tienen entre 5 y 8 metros y un motor pequeño fuera de borda. Los pescadores artesanales tradicionalmente pescan mucho tiburón, pero en su mayoría es tiburón martillo joven, pequeño, cachorro. Un tiburón que entra en el mercado junto a las otras especies y se le etiqueta como “cazón” o “bolillo”. Spolier alert: de cada 10 ceviches que usted se ha comido posiblemente 8 de ellos han sido tiburón. Los encargados de la mayor cantidad de pesca de tiburón adulto son los palangreros de pequeña y mediana escala. Ellos lo pescan de manera “incidental” mientras dirigen su esfuerzo a la pesca del “dorado”. Podemos entonces concluir en primera instancia, que la pesca de tiburón martillo no necesariamente beneficia a los pescadores artesanales, después de todo no me los imagino montando un tiburón de 3 metros en una panguita de 7, ha de ser bastante retador.

Foto cortesía Asociación Pretoma. Nótese la diferencia entre una aleta de un adulto y de un juvenil.

Foto cortesía Asociación Pretoma. Nótese la diferencia entre una aleta de un adulto y de un juvenil.

Bien, ya nos dimos cuenta que un reto para un pescador artesanal pescar tiburones adultos, los que se usan para exportar las aletas. Entonces, ¿qué hay del mercado? Los pescadores artesanales venden sus productos de tiburón en el mercado local. CITES regula la comercialización internacional, por ende, los pescadores pueden seguir pescando tiburón y vendiéndolo localmente por lo que su economía no se ve afectada, solo la de los exportadores y los barcos palangreros que pescan el tiburón. Se le está apagando la vela a los “pescadores artesanales” en este entierro.

Con respecto al “interés nacional”: si usamos el argumento de comercializar especies en peligro de extinción para mover las economías locales, ¿por qué no rechazamos la convención de tortugas marinas y ponemos a los limonenses a vender huevitos de tortuga? ¿Por qué no repartimos motosierras en Osa y ponemos a las comunidades con más necesidades insatisfechas a cortar Corcovado? O bien, ¿por qué no le pedimos a los países africanos que dejen de respetar CITES y se dediquen a la cacería de elefantes para promover comerció de marfil? Esto nos lleva a una conclusión más: dedicarnos a exportar una especie en peligro de extinción como el tiburón martillo por la conveniencia de los pescadores artesanales o de cualquier otro sector, nos deja con una situación de conflicto en el uso de otros recursos en peligro de extinción que dinamizan la empresa turística y otros sectores. Después de todo, miles de personas pagan miles de dólares por venir a la Isla del Coco a ver escuelas de tiburones martillo.

Ahora bien, yo no me sentiría cómodo deprimiendo aún más la economía de los pescadores artesanales; trabajo todos los días con ellos y estoy al tanto de sus necesidades… Pero, ¿por qué están así? Aunque hay una larga lista de explicaciones, yo me centraré en las condiciones pesqueras.

Esto es verdadera pesca artesanal. Cuantos tiburones martillos adultos caben en esa panga?

Esto es verdadera pesca artesanal. Cuantos tiburones martillos adultos caben en esa panga?

Durante los último 20 años el Incopesca ha fallado en la gestión y manejo de los recursos marinos llevando a más de 15 000 pescadores artesanales a la delicada situación de no poder pescar. En buena teoría entre más trabaje un pescador y más valor tengan sus productos, mayor será la rentabilidad de su actividad productiva. Por mal manejo las pesquerías ticas están deterioradas y agotadas, por lo que el simple hecho de pescar, se le dificulta a los artesanales y exportar aletas ¡no va a contribuir para mejorar la situación! De hecho lo empeorará en el largo plazo, cuando no haya depredadores tope en el ecosistema costarricense. Sería mucho más efectivo dedicar esfuerzos por regular el arrastre de camarón que captura TODAS las especies que son objetivo de la pesca artesanal, fomentar la capacitación, construir planes de ordenamiento pesquero y recuperar las pesquerías agotadas. Les dejo un video para que se empapen, no de mis palabras sino las de un pescador artesanal.

¿Los oyen hablar de tiburón?

  • La pesca (nada)incidental de tiburón martillo:

El gobierno clama que los tiburones se pescaron de manera incidental por lo que no responde a pesca dirigida para aleteo. En caso de no estar al tanto de la terminología pesquera, le ayudamos un poco. Se define como pesca incidental cuando usted dirige su pesca a una especie (su licencia de pesca se autoriza para esta especie) y captura otra por accidente, o sea, tiré 5000 anzuelos para capturar “dorado” y me salieron algunos “dorados” y varios tiburones, aquí el tiburón es incidental. ¿Por qué no entonces llamarla pesca accidental si capture los tiburones por accidente? Porque se reconoce el riesgo de capturar esa especie y por ende no es un accidente. Quiere decir que cuando tiré mis anzuelos en busca de dorado reconocía el riesgo de capturar tiburones y otras especies. Ahora bien, en la autorización de las licencias por parte del Incopesca se reconoce la pesca de tiburones como pesca incidental, eso es cierto, pero ¿lo es en la práctica? ¡NO!

Costa Rica lleva años de pescar tiburones de una manera completamente intencional ¿por qué? ¡Porque las aletas pagan muy bien! ¿Por qué digo que es intencional? Porque cada vez que un pescador PALANGRERO prepara su línea, coloca un artefacto llamado “reinal de acero”. Los que han pescado, saben que para que un tiburón no rompa la línea cuando muerde, se le coloca un reinal de acero. Esto quiere decir que hemos estado intentando diligentemente pescar tiburón. Y si este hecho no es suficiente, los tiburones se pescan incidentalmente más que todo en la pesquería de dorado, hay un momento del año donde el dorado esta lejos de la costa y no se puede pescar, sin embargo, los pescadores siguen pescando “dorado”. Si no estamos pescado tiburones intencionalmente ¿por qué los pescadores pescan cuando no esta su objetivo el dorado? ¡Algo han de pescar!

Pero paremos un momento, si ha leído hasta este punto, no me catalogue como ambientalista radical que no quiere que se pesque nada. No, no, no tiene nada que ver con eso, si queremos pescar tiburón podemos hacerlo, ¡PERO ADMITIENDO QUE PESCAMOS TIBURON! Así podremos tomar medidas para que la pesquería de tiburón sea sostenible y no una actividad “incidental” sin regulación. Esto ayudaría mucho más a los pescadores artesanales que estar firmando permisos de exportación de aletas. La pregunta que les dejo es ¿por qué el Incopesca no ha querido regular la pesca del tiburón por los últimos 20 años? ¿Por qué seguimos capturando “accidentalmente” 5000 tiburones por tiro? Caramba… no tengo la respuesta pero me huele a sopa!

En todo caso, las tortugas marinas también son pesca incidental ¿las vendemos? (Citando un comentario de Marco Quesada)

  • Los tiburones martillos pescados para esta exportación, fueron capturados antes de que entrara la regulación en CITES.

Se hayan o no pescado los tiburones antes de CITES, no se puede hacer una exportación después de que firmamos CITES. Si no los países africanos podrían exportar todo el marfil de los elefantes cazados hace 40 años y sin mecanismo de trazabilidad no sabríamos si en efecto fueron esos u otros. Esto no es solo por la Convención, sino más bien por el “cómo”. Además aducen que no hay suficiente información científica de las poblaciones de tiburón para prohibir esta exportación, convenientemente dejando de lado el “principio precautorio” de la Convención de Río, donde “no tener información” no es justificación.

Para poder exportar productos de especies en CITES el gobierno necesita presentar un DNP (diagnóstico de extracción no perjudicial). Un estudio científico riguroso que nos da los números de tiburón martillo que se puede pescar y exportar sin afectar a la especie. Como se lo imaginarán, Costa Rica no lo tiene y peor aún, el gobierno menciona que detendrá la exportación hasta que este el DNP listo. ¿Qué quiere decir eso? Que pareciera que ya están pensando que ese DNP darán los resultados necesarios que faculten la exportación. Haciendo una analogía, suena como montar un presupuesto anual que ya incluya la plata gastada y así, no funciona.

Ahora bien, ¿cómo sabemos que no es aleteo? Para saber que no es aleteo, el país tiene que tener los mecanismo de control rigurosos que garanticen que: en el barco, en la descarga en los muelles, en el empaquetado y el aliste para exportación, en ningún momento se coló una aleta “aleteada” y que todas las aletas venían de tiburones descargados en el muelle con la aleta pegada al cuerpo. A esto se le llama TRAZABILIDAD, quiere decir trazar cada aleta desde el tiburón hasta el paquete de exportación. ¡COSTA RICA NO TIENE MECANISMOS DE TRAZABILIDAD PARA TIBURON! Los inspectores de Incopesca no tienen ni siquiera autoridad de policía para poder inspeccionar ciertos sitios, dependen de la buena voluntad de los pescadores y los dueños.

Con todo esto dicho, les dejo material para el análisis. Pero no sin antes llegar a la conclusión principal de este escrito.

Esto no es acerca del aleteo ni de la exportación de tiburón martillo: que la fiebre no nos esconda la infección. Es acerca de regular y ordenar TODAS las pesquerías costarricense junto con los pescadores. En este proceso algunas cosas se van a permitir, otras a regular y otras a prohibir. Pero para lograrlo, lo primero que hay que hacer es ¡REFORMAR EL INCOPESCA! Que hasta ahora está lejos de poder cumplir con su misión: el manejo sostenible de pesquerías.

Les agradezco por informarse y por tomar esto en cuenta ¡Hasta la próxima Raza Verde!

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